El caso del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, continúa revelando una compleja trama que involucra a la delincuencia organizada y a miembros de su propio círculo de seguridad. Este sábado 22 de noviembre de 2025, un juez de control dictó prisión preventiva oficiosa contra el presunto autor intelectual del crimen y contra siete de los escoltas del edil.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que la investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) apunta directamente al primer círculo de seguridad de Manzo, compuesto originalmente por ocho escoltas.
La Fuga que Agrava la Situación
El Gobernador Ramírez Bedolla detalló ante medios de comunicación que, si bien siete agentes fueron asegurados, uno de los ocho escoltas se encuentra prófugo de la justicia. “Ayer fueron detenidos siete, uno no fue detenido, es decir, se encuentra prófugo, pero siete fueron detenidos,” indicó el mandatario.
Según la información, el escolta huyó al momento en que sus compañeros eran arrestados el pasado viernes en Uruapan, lo que ha generado una nueva alerta y una intensa búsqueda. Esta fuga, sumada a la vulneración de seguridad que existió el día del asesinato, agrava la situación y refuerza las sospechas de complicidad o negligencia grave dentro del equipo de seguridad personal del alcalde.
Prisión Preventiva para Escoltas y el “Licenciado”
El juez de control, con sede en Morelia, determinó que Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado” (presunto coordinador del ataque) y los siete escoltas detenidos deben permanecer en prisión preventiva oficiosa, lo que significa que seguirán recluidos durante el proceso.
- “El Licenciado”: Fue trasladado al penal de máxima seguridad Cefereso Número 1, “El Altiplano” (Estado de México), por la gravedad de su perfil. Se le imputan cargos por homicidio calificado y lesiones calificadas, siendo señalado como el orquestador directo del ataque en la plaza principal de Uruapan.
- Los Escoltas: Permanecerán recluidos en el penal de Mil Cumbres, en Morelia. Son señalados por el delito de homicidio calificado por omisión en calidad de garante, un cargo que sugiere que, al no actuar conforme a protocolo o al participar en la muerte del tirador cuando ya estaba neutralizado, contribuyeron a un resultado fatal.
La FGR ha ventilado en las audiencias de control que el crimen fue planeado por la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), bajo órdenes de Ramón Álvarez Ayala, alias “El R1”, quien habría ofrecido un pago de 2 millones de pesos por el asesinato de Manzo.
El Tiro en la Nuca y la Omisión de Cuidado
Las audiencias han ventilado detalles escalofriantes. Se reveló que el tirador material, un adolescente de 17 años, fue abatido de un disparo en la nuca por uno de los escoltas cuando, según versiones, ya se encontraba sometido.
La investigación apunta a que los escoltas actuaron fuera de protocolo, y la omisión de sus deberes permitió que el plan criminal se ejecutara con éxito y que la vida del sicario fuera terminada sin necesidad. Un doctor que intentó auxiliar al tirador después del ataque fue impedido por los policías, lo que consolidó la acusación de omisión.
El gobernador Ramírez Bedolla aseguró que la indagatoria sigue abierta e incluye a elementos de la Guardia Nacional (quienes conformaban el segundo círculo de seguridad), destacando que la investigación es “integral, amplia, de 360 grados”. El caso del Escolta prófugo Manzo prisión preventiva pone de manifiesto la penetración del crimen organizado en las estructuras de seguridad municipal y la determinación de las autoridades federales y estatales por sanear las instituciones.