La retórica de la administración estadounidense contra Venezuela ha entrado en una fase de amenaza directa de intervención. El Presidente Donald Trump advirtió este jueves que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos actuarán “muy pronto” y “por tierra” para detener el avance de supuestos narcotraficantes que, según su gobierno, operan desde Venezuela.
La declaración, realizada en una conversación virtual con militares estadounidenses, subraya un cambio en la estrategia de presión: tras meses de operaciones navales en el Caribe, el foco se mueve a la frontera terrestre.
“Probablemente hayan notado que la gente no quiere hacer entregas por mar, y empezaremos a impedirles las entregas por tierra también. La tierra es más fácil, pero eso comenzará muy pronto”, dijo Trump.
El Contexto de la Máxima Presión Militar
La advertencia de Trump amenaza Venezuela por tierra no es un hecho aislado; se enmarca en una ofensiva integral contra el régimen de Nicolás Maduro y las estructuras criminales que lo sustentan. Desde agosto, Washington ha mantenido un despliegue militar sin precedentes en el sur del Mar Caribe, incluyendo el portaviones USS Gerald Ford.
Las operaciones navales en aguas internacionales han sido intensas, resultando en al menos 20 ataques contra supuestas narcolanchas, con un saldo de más de 80 personas muertas. La justificación de esta acción es el combate al tráfico de drogas que ingresan a Estados Unidos, aunque Caracas lo califica de “agresión imperialista”.
La ofensiva se fundamenta en dos decisiones políticas cruciales:
- Recompensa de 50 Millones: La recompensa histórica por información que lleve al arresto de Nicolás Maduro, acusado de liderar una red de narcotráfico.
- Designación Terrorista: La reciente designación del Cártel de los Soles (la estructura criminal venezolana) como Organización Terrorista Extranjera (FTO) por el Departamento de Estado, lo que permite al Pentágono el uso de recursos militares para “atacar objetivos terroristas”.
La Escalada de la “Guerra Psicológica”
La amenaza de una acción terrestre, aunque no detalla en qué consistirían las acciones ni dónde tendrían lugar, intensifica la guerra psicológica contra el régimen de Maduro. Coincide, además, con la filtración de The Washington Post sobre la propuesta de la Casa Blanca de lanzar panfletos sobre Caracas con la información de la recompensa.
La respuesta de Maduro ha sido hasta ahora la de movilizar cerca de 200,000 efectivos en el “Plan Independencia 200”, defendiendo la soberanía y advirtiendo que su país es una “zona de paz”. Sin embargo, la amenaza de Trump de resolver la situación “por las buenas o por las malas” aumenta la preocupación internacional sobre el riesgo de un conflicto armado en América del Sur.