León XIV en Beirut: Un Llamado Urgente a la Unidad en Medio de la Crisis

Procedente de Turquía, el Papa León XIV comenzó su visita de tres días a Líbano. La agenda se centra en la crisis socioeconómica, la cohesión de las iglesias cristianas locales y el diálogo con líderes políticos para desbloquear el gobierno.
Foto: Baabda, Líbano, Encuentro con las autoridades, 30 de noviembre de 2025, Papa León XIV
Foto: Baabda, Líbano, Encuentro con las autoridades, 30 de noviembre de 2025, Papa León XIV

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El Papa León XIV llegó a Líbano procedente de Turquía este martes, marcando la segunda parada y el tramo más delicado de su debut internacional desde que asumió el pontificado el pasado mes de mayo. La llegada del sucesor de San Pedro al país mediterráneo es vista con una mezcla de esperanza y urgencia, dado el panorama de crisis multidimensional que azota a la nación.

El avión papal aterrizó poco antes de las 15:40 h local en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut, donde el pontífice fue recibido con honores de Estado por el Presidente del Líbano y otras altas figuras políticas y eclesiásticas. Tras las ceremonias de bienvenida, el Papa se dirigió a la comitiva, destacando la “urgencia de la esperanza” en un país que históricamente ha sido un faro de pluralismo y coexistencia en Oriente Medio.

La visita de tres días a esta nación se diferencia notablemente de su escala anterior en Turquía, cuyo foco principal fue el diálogo interreligioso con las autoridades islámicas y la iglesia ortodoxa. En el Líbano, la agenda está centrada en la unidad de las comunidades cristianas y el apoyo a una población devastada por una crisis económica que ha devaluado dramáticamente la moneda y hundido a gran parte de sus ciudadanos en la pobreza.

Un País al Borde del Colapapso

La elección del Líbano como una de las primeras paradas del Papa León XIV no es casual. El país, que alberga una de las mayores y más antiguas comunidades cristianas de Oriente Medio, se encuentra sumido en una parálisis política que ha impedido la implementación de reformas esenciales. El vacío de poder y la inacción gubernamental han exacerbado la crisis, dejando a servicios básicos como la electricidad, la sanidad y la educación al borde del colapso.

El mensaje que trae el Papa es doble: por un lado, un llamado directo a la clase política para que anteponga el bien común a los intereses sectarios que dominan el sistema. Por otro lado, un mensaje de solidaridad a los fieles, animándoles a no abandonar la tierra de sus ancestros. El éxodo masivo de jóvenes profesionales y familias cristianas es uno de los mayores temores del Vaticano, pues podría alterar irreversiblemente el delicado equilibrio demográfico y político del país.

Se espera que el pontífice se reúna con líderes de las iglesias maronita, ortodoxa y armenia para un encuentro ecuménico, buscando reforzar la cooperación entre las distintas ramas del cristianismo en la región. Posteriormente, sostendrá diálogos privados con figuras políticas clave, donde se anticipa que el tema principal será la necesidad de desbloquear el proceso de formación de un gobierno funcional y transparente.

El Sello del Pontificado de León XIV

Desde su elección en mayo, el Papa León XIV ha marcado un papado caracterizado por una fuerte atención a las periferias y a las crisis olvidadas. Su debut internacional se ha enfocado en un eje geoestratégico de enorme complejidad, demostrando una voluntad de confrontar los problemas de fe en los lugares donde la fe es puesta a prueba diariamente.

La visita al Líbano es, en esencia, una peregrinación de apoyo a la perseverancia. La misa multitudinaria que se celebrará en Beirut será el punto culminante de la gira, un acto diseñado no solo para congregar a los católicos, sino para ser un faro de esperanza para toda la población, independientemente de su credo. Fuentes del Vaticano han confirmado que el Papa lleva consigo una ayuda económica significativa destinada a Cáritas Líbano y otras organizaciones que luchan contra la hambruna y la falta de medicamentos.

El éxito de esta visita no se medirá en acuerdos políticos inmediatos, sino en el fortalecimiento del espíritu de resistencia civil y religioso. La presencia del líder de la Iglesia Católica, tan temprano en su pontificado, subraya la importancia estratégica que el Vaticano otorga al Líbano como un bastión de pluralismo en una región cada vez más polarizada.

Su mensaje de que el Líbano debe ser “más que un país, un mensaje”, resonará en las próximas horas, con la expectativa de que su peso moral pueda, al menos temporalmente, silenciar las divisiones políticas internas. La agenda del pontífice incluye una reunión con líderes de comunidades musulmanas, reafirmando el compromiso del Vaticano con la coexistencia pacífica y el diálogo permanente, esenciales para el futuro a largo plazo del país.

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