La iniciativa de paz impulsada por la Casa Blanca para poner fin a la guerra en Ucrania se ha encontrado con una férrea resistencia en Europa, obligando al Secretario de Estado, Marco Rubio, a abrir la puerta a la moderación del documento. El plan, que fue redactado con aportaciones rusas y ucranianas, ha sido duramente criticado por la Unión Europea (UE) y por senadores estadounidenses, quienes lo calificaron como una propuesta que recompensa la agresión de Moscú.
Rubio, quien ha estado al frente de las negociaciones y ha trabajado con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, ha asegurado que el plan es un “marco sólido para las negociaciones” que busca el cese del conflicto, aunque ha tenido que admitir que está siendo revisado ante las preocupaciones de los aliados.
La Contrapropuesta Europea: No a la Capitulación
La oposición más significativa provino del trío de potencias europeas (E3): Reino Unido, Francia y Alemania, que elaboraron una contrapropuesta específica durante una reunión de emergencia en Suiza. La postura europea es clara: la paz no puede ser una “capitulación” que afecte la soberanía de Ucrania.
La contrapropuesta europea se centra en modificar los puntos más sensibles del plan Trump, que incluyen la cesión de facto de territorios a Rusia (Crimea, Lugansk y Donetsk) y la limitación de la capacidad militar ucraniana. La contrapropuesta europea exige:
- Preservar el Ejército: El Ejército ucraniano debe ser robusto y capaz de defenderse. Aunque acepta una limitación del tamaño del ejército en tiempos de paz, la cifra propuesta es mayor a la del borrador original de la Casa Blanca.
- Artículo 5 Especial: Exigen garantías de seguridad sólidas para Ucrania que emulen el principio de Artículo 5 de la OTAN (una agresión contra uno es una agresión contra todos), una condición crucial para que Kiev sienta la confianza de firmar la paz sin ser invadida nuevamente en el futuro.
- Elecciones Rápidas: Demandan la celebración de elecciones en Ucrania en un plazo de 100 días después de la firma del acuerdo de paz.
El Dilema de Ucrania y la Presión de Trump
El debate se centra en el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien se encuentra en una encrucijada histórica: aceptar un plan que le obliga a ceder territorio a Rusia y a limitar su capacidad de unirse a la OTAN (la propuesta exige que la prohibición de ingreso a la alianza se consagre en la Constitución ucraniana), o perder el apoyo militar y financiero clave de Estados Unidos.
La presión es intensa: el Presidente Trump ha dado un plazo para que Zelenski responda, advirtiendo que, si no hay flexibilidad, podría perder el apoyo estadounidense. La propuesta, ahora bajo revisión por Marco Rubio, es vista como un intento de Estados Unidos y Rusia de imponer un acuerdo que beneficie a sus propios intereses geopolíticos.
La intervención de Marco Rubio en este momento busca salvar el marco de negociación, demostrando a los aliados europeos y a Ucrania que sus preocupaciones sobre la soberanía y la seguridad están siendo escuchadas, aunque el núcleo del plan—las concesiones territoriales—sigue siendo la línea roja que divide a Occidente.