La investigación en torno al trágico asesinato de Carlos Manzo, presidente municipal de Uruapan, Michoacán (ocurrido el 1 de noviembre de 2025), se ha intensificado con dos movimientos cruciales que apuntan a la complejidad de la operación criminal y la posible actuación irregular de las fuerzas de seguridad.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGEM) y la Guardia Nacional ejecutaron órdenes de aprehensión contra siete servidores públicos del municipio de Uruapan que formaban parte del círculo de seguridad inmediata del alcalde la noche del atentado. Aunque inicialmente se manejó la cifra de seis, los últimos reportes confirman la detención de siete elementos.
Los Escoltas y el Cargo por Homicidio Calificado
La detención de detienen policías Uruapan Manzo ocurre bajo la figura de homicidio calificado por omisión en calidad de garante. La Fiscalía investiga la actuación de los escoltas tras el ataque al alcalde.
Los hechos indican que el autor material del homicidio, identificado como el adolescente Víctor Manuel Ubaldo Vidales (de 17 años y originario de Paracho), fue abatido por los escoltas después de disparar varias veces contra Manzo. La línea de investigación se centra en si los policías dispararon contra el tirador cuando este ya estaba inmovilizado y no representaba una amenaza inmediata.
Esta investigación interna subraya que el crimen no solo se limita a la delincuencia organizada, sino que también examina la posible violación a los protocolos de actuación por parte de la policía municipal. Los siete escoltas serán trasladados al Centro Penitenciario Lic. David Franco Rodríguez en Morelia mientras avanza el proceso legal.
Cae “El Licenciado” y la Estructura Criminal
Simultáneamente a la detención de los escoltas, las autoridades federales confirmaron la captura de un presunto autor intelectual del homicidio. El Gabinete de Seguridad, a través del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó sobre la detención de Jorge Armando “N”, identificado con el alias de “El Licenciado”.
Según la información de inteligencia presentada por García Harfuch, “El Licenciado” fue el encargado de planificar la operación y transmitir las órdenes de ataque. Sin embargo, no sería el único autor intelectual. La investigación federal sostiene que la orden final de “ejecutarlo estuviera con quien estuviera” provino de Ramón Álvarez Ayala, alias “El R1”, un líder de alta jerarquía del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en la región de Uruapan.
La detención de “El Licenciado” se logró gracias al análisis de los dispositivos móviles de otros colaboradores, donde se encontró un chat detallando la coordinación del crimen, incluyendo la vigilancia de Manzo en el festival de velas de la plaza central. “El Licenciado” ha sido trasladado al Cefereso Número 1, “Altiplano”, y se le imputan los delitos de homicidio calificado y lesiones calificadas.

Contexto del Asesinato y Legado de Carlos Manzo
Carlos Manzo, de 40 años, era un político joven que había destacado por su frontalidad en el combate al crimen organizado, llegando incluso a solicitar apoyo directo a la Presidencia de la República, argumentando que los grupos delictivos operaban con armas de uso exclusivo del Ejército. Su asesinato el 1 de noviembre desató protestas masivas en Michoacán.
El avance de las investigaciones, que incluye la detención de los policías Uruapan Manzo y la identificación de la estructura criminal, busca demostrar el compromiso de las autoridades con el esclarecimiento total del crimen y el fin de la impunidad. Las líneas de investigación permanecen abiertas en todos los sentidos, según ha confirmado la Fiscalía, para asegurar que todos los responsables del atentado y sus cómplices sean llevados ante la justicia.