El paraíso turístico de Tulum, Quintana Roo, ha sido puesto bajo la lupa de la Profeco, que ha intensificado sus operativos para combatir los abusos contra turistas y consumidores locales. El operativo más reciente, que incluyó verificaciones en la zona de alto costo del Parque Jaguar, resultó en la suspensión de varios establecimientos, entre ellos el Hotel Diamante K, propiedad del polémico empresario Roberto Palazuelos.
La Profeco suspende hotel Palazuelos Tulum tras detectar irregularidades graves y precios desorbitados en comparación con el promedio del destino. Las acciones de la Procuraduría buscan equilibrar la balanza en un sitio turístico que, a pesar de su belleza natural, se ha vuelto sinónimo de costos inflados y falta de transparencia.
El Detalle de los Precios Injustificados
La intervención de la Profeco se basó en el monitoreo de precios y denuncias ciudadanas. Los inspectores documentaron aumentos significativos en productos básicos y servicios, especialmente en el Hotel Diamante K y otros establecimientos de la zona costera, donde las tarifas de hospedaje en habitaciones dobles alcanzaban hasta los 13,860 pesos por noche.
En cuanto a los alimentos, los hallazgos revelaron un margen de ganancia que la autoridad consideró injustificado y abusivo. Entre los precios detectados se encuentran:
- Guacamole: La orden se vendía hasta en 280 pesos, con un precio promedio de 226.92 pesos en la zona.
- Hamburguesa Sencilla: Reportada con costos que superaban los 400 pesos por unidad.
- Tacos: Una simple orden de tres tacos (ya fuera de pastor, bistec o carne asada) se ofrecía hasta en 400 pesos.
- Quesadillas: El precio por una orden de tres quesadillas oscilaba entre 120 y 290 pesos.
Estos datos confirmaron que el Hotel Diamante K registraba la tarifa más alta en hospedaje en habitaciones dobles y exhibía un patrón de sobreprecios en alimentos que afectaba directamente el bolsillo de los turistas nacionales y extranjeros.
Violaciones a la Ley y Sanciones Aplicadas
La colocación de sellos de suspensión en el Hotel Diamante K y otros tres establecimientos de Tulum no solo se debió a los precios excesivos, sino a violaciones directas a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC). Entre las irregularidades documentadas por la Profeco se encuentran:
- Falta de Exhibición de Tarifas: No mostrar los precios de forma clara y visible.
- Omisión de Información: Ausencia de términos y condiciones del servicio.
- Inducción a la Propina: Prácticas para inducir u obligar al pago de propina, lo cual es ilegal en México.
- Cobro en Moneda Extranjera: Presentar menús o tarifas exclusivamente en moneda extranjera, sin conversión clara al peso mexicano.
La Profeco afirmó que la acción forma parte de un esfuerzo continuo para defender los derechos de los consumidores y garantizar la transparencia en los principales destinos turísticos del país. El organismo instó a los consumidores a denunciar cualquier práctica abusiva a través del Teléfono del Consumidor o las Oficinas de Defensa del Consumidor (ODECO).
El operativo de Profeco suspende hotel Palazuelos Tulum envía una señal de que ni el glamour ni la fama protegen a los establecimientos que buscan lucrar con la vulnerabilidad de los visitantes, manteniendo el compromiso de la Procuraduría con un consumo justo y legal.