Save the Children lanzó una advertencia urgente sobre la crisis de la niñez en zonas de conflicto, alertando que la tasa de niños muertos y heridos por armas explosivas ha alcanzado una “escala nunca vista” en la historia reciente. Según datos de la ONU, solo el año pasado, más de 4,600 niños perdieron la vida y 7,291 resultaron heridos, víctimas directas de la intensificación de los conflictos armados.